Eudemonismo y Hedonismo. Teoría, significados y ejemplos

Cuando el hombre comenzó a preguntarse el porqué de las cosas, a querer saber  el significado de todo lo que lo rodea, a tratar de explicarse a sí mismo y los demás haciendo uso de la razón y, dejó de encerrarse en explicaciones míticas, mágicas y esotéricas sobre lo que sucede en el universo, se abrió la enorme puerta al pensamiento crítico y reflexivo, al análisis como base del pensamiento lógico;  nació aquello que se conoce como Filosofía.

Pero este despertar de la razón, estuvo acompañado por una visión ética y orientación moral que buscaba en todos los sentidos que los hombres procurarán las formas y recursos, tanto individuales como colectivos para vivir bien.

Citando a Spinoza (1632-1677), quien señalaba “… nosotros no amamos la vida porque sea buena y fácil, la amamos porque la  deseamos y juzgamos que es buena para nosotros”, nos adentramos en un laberinto que nos conducirá a entender (o tratar de entender, filosofando un poco) que para lograr alcanzar la felicidad es necesario recorrer el camino de la ética y la moral, según lo determinó uno de los más grandes filósofos de la humanidad: Aristóteles.

ejemplos de eudemonismo en la vida cotidiana

De dónde surge el eudemonismo

Aristóteles dedica gran parte de su obra a determinar y demostrar que la vida de los hombres debe estar dirigida a crear las condiciones naturales que garanticen el bien.

A partir de esta descripción, se intenta manifestar que toda actividad realizada por el ser humano: ciencia, arte, política, arquitectura, entre otras, debe generar un bien y, para Aristóteles, el bien supremo no era otro que la felicidad.

Este filósofo griego aseguraba que la felicidad es el fin último que desean alcanzar los seres humanos a lo largo de su vida y para lograrlo se debe ser una persona  virtuosa. Estas virtudes no son otras que: la templanza, el coraje, la liberalidad y magnificencia,  magnanimidad, orgullo, sabiduría, amistad, modestia, veracidad y paciencia; y su práctica, no depende de otra cosa que no sean sus propias decisiones, aunque el entorno pretenda influir en ellas.

De igual manera, consideraba que las personas debían estar en capacidad de observar estas virtudes en los demás miembros de su entorno, a fin de ir aprendiendolas, cultivándolas e internalizandolas en su ser cada día de manera natural, ya que, según su experiencia, las virtudes son conductas que se pueden ir mejorando para  satisfacción personal, debido a que no son innatas en los hombres.

En este sentido, para lograr el bien alcanzar la felicidad, las acciones del hombre deben estar guiadas por sus virtudes,  utilizando su raciocinio y procediendo siempre de manera correcta y con nobleza, siendo muy importante distinguir la verdadera felicidad de ocasiones o momentos placenteros, ya que la felicidad no es algo que de repente se tiene o se siente y, de repente no.

Ahora bien,  el mismo Aristóteles estableció una serie de preceptos para fijar aquello que realmente está orientado a la búsqueda continua de la felicidad y lo que puede estar dentro de los parámetros al hablar de felicidad. Veamos:

  1. Las acciones humanas deben ser ordenadas y dirigidas para ser mejores personas y, ser felices.
  2. Alcanzar una conducta perfecta, guiada por el bien, es alcanzar la felicidad.
  3. El hombre bueno es feliz.
  4. La felicidad es el fin último, por lo tanto, no es dependiente de ningún otro bien.
  5. Es la máxima expresión de excelencia a la que puede llegar un ser humano, ya que lo hace un ser integral y pleno en la práctica del bien.
  6. Tener episodios de disfrute o momentos placenteros, no es felicidad, ya que esta es una tarea que persigue alcanzar toda la vida, guiados siempre por la virtud.

Fundamentado en lo anteriormente señalado, nace una corriente filosófica llamada eudemonismo, cuya fuente de inspiración teórica es cualquier medio o todo aquello que procura el hombre para alcanzar la felicidad.

Entonces, cuál es el significado de eudemonismo

Es la corriente filosófica que se orienta en las teorías éticas que buscan la felicidad como fin último del hombre, determinando que el fin de la vida humana es alcanzar la felicidad. Todas aquellas justificaciones o medios que permiten alcanzar la  felicidad.

En qué consiste la teoría de eudemonismo de Aristóteles

En este apartado debemos empezar por mencionar que fue Aristóteles quien convirtió a la ética  en una disciplina independiente, entendiéndose por ética la parte de la filosofía que mira al valor de la conducta humana: no al “hacer”, sino al “obrar”  al ejercicio del bien y del mal.

El concepto de virtud, entendido como la perfección moral propiamente dicha, toda la excelencia y en perfección en general, que de algún modo es valiosa, y contribuye, por consiguiente, a plasmar un mejor tipo de humanidad, es la categoría central en toda teoría ética.

En su obra, se pone mayor énfasis a lo estrictamente ético, superando moralmente lo establecido en su época cuando la suprema virtud del hombre era la valentía. Aunque el autor de Ética eudemia no enumera tácitamente el conjunto de virtudes existentes, si expresa las conductas humanas dirigidas a reflejar el ejercicio de las acciones virtuosas, las cuales no tendrían ningún sentido o valor propio si no fueran voluntarias.

Esta teoría se basa en considerar que la conducta de los hombres debe esta dirigida a obrar bien ya que esto es lo que da la felicidad. En ser humano tiene como principal motivación  la incansable búsqueda de la felicidad, el anhelo de ser felíz siempre actuando de manera natural.

El filósofo estagirita considera que “virtud” es “perfección” en general y, resalta el hecho que las virtudes éticas, son las provenientes tanto del carácter (ethos), y las dianoéticas son las provenientes de la inteligencia (logos). Ambas entran en la composición del hombre, “el viviente dotado de logos”; siendo el Logos la parte gobernadora y el Ethos la parte gobernada.

Siendo así, según el planteamiento ético de Aristóteles, las virtudes intelectuales tienen un rango absolutamente superior que las virtudes morales, por lo cual no pueden estar alineadas. Es allí donde se establece que  la vida intelectual, también llamada por él “vida contemplativa”, representa para el hombre su “primera felicidad”, mientras que el ejercicio de las virtudes morales representa la “segunda”.

La jerarquía superior de las virtudes intelectuales sobre las virtudes morales, ejerce el mando y dirección de las acciones del ser humano, siendo la prudencia, la que señala y dirige, en cada circunstancia u ocasión especifica, cómo debe actuar conforme al ejercicio de acciones morales que puedan ser calificadas de virtuosas.

La prudencia, es el “término medio” o una especie de agente de enlace entre la inteligencia y el carácter; es prácticamente la virtud que guía las decisiones y acciones  que se eligen para ser virtuoso, es decir, para obrar bien y ser feliz.

eudemonismo ejemplos

Expliquemos mejor con algunos ejemplos de eudemonismo

Según lo analizado,  hacer el bien nos hace felices.

  • Una madre por naturaleza quiere el bien para sus hijos. Hace lo que esté a su alcance actuando de manera virtuosa por procurar, el bien de estos.
  • Los maestros con verdadera vocación, que dedican su vida a educar a niños y jóvenes para formar hombres y mujeres de  útiles para la sociedad.
  • Organizaciones sin fines de lucro que trabajan en función de causas nobles como la conservación del medio ambiente, la erradicación del hambre, haciendo campañas en contra de la violencia de género, el maltrato infantil, entre otras

Semejanzas y diferencias entre el eudemonismo y el hedonismo

Ambas son corrientes del pensamiento provenientes de la filosofía que basan su contenido en el comportamiento ético para alcanzar un fin supremo. La felicidad es el objetivo fundamental de cada una, aunque enfocadas de distinta manera.

El eudemonismo, cuyo primer exponente es Aristóteles, consiste colocar a la felicidad como el bien supremo que todo hombre anhela, partiendo de la promoción de una conducta buena y virtuosa. Mientras que el hedonismo, cuyo autor principal es Epicuro de Samos, coloca al placer como el bien supremo que otorga la anhelada felicidad.

El hedonista enfoca sus acciones priorizando la búsqueda de su propio placer en base a sus decisiones; el eudemonista antepone hacer el bien, actuando de manera virtuosa, lo cual generará un beneficio o un bien para los demás

Autores del eudemonismo

Como ya vimos, el representante principal de dicha corriente filosófica es Aristóteles,  aunque Sócrates inició este recorrido con la doctrina ética, que enlaza la virtud con el conocimiento.

El trabajo filosófico de Ludwig Feuerbach, también  está basado en los patrones de la filosofía ética de Aristóteles y radica en su impulso por la felicidad, que se manifiesta desde una perspectiva de sensibilidad y reciprocidad.

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