Qué es el Síndrome Reiter

Qué es el síndrome Reiter. Te decimos sus características. Las causas de este padecimiento. Métodos de tratamiento en quienes lo padecen.condición médica poco común, la cual desarrollan una media de cinco hombres de cada 100000 en todo el mundo. Esta enfermedad se caracteriza por ocasionar inflamación en diversas partes del cuerpo lo cual suele suceder después de haber parecido una infección.

La mayoría de los casos estudiados demuestran que la evolución de este síndrome comienza a partir de casos de uretritis (inflamación de la uretra) y de cervicitis (Inflamación del cuello uterino) Pero sobre todo está asociada a casos de Infecciones genitourinaria de transmisión sexual.

¿Qué es y cuál es el origen del síndrome de reiter?

Es un tipo de enfermedad reumatológica que principalmente causa la inflamación de las articulaciones. Según sea el caso, cada paciente presenta síntomas más exacerbados en otros, por ello algunos incluso presentan inflamación como la conjuntivitis, inflamaciones y lesiones en la piel.

El síndrome de Reiter también es conocido como artritis reactiva; ello se debe a que su origen es producido por un huésped infeccioso estérico u urogenital. Este síndrome se define como una inflamación severa  que se observa en las articulaciones pero también en el área de la uretra o del cérvix. También se la conoce como Artritis Venérea o Blenorrágica.

Esta enfermedad fue estudiada por Hans Reiter en 1916 para luego por parte de otro médico llamado Junghanns dos años después al describir el primer caso oficial de un paciente con esta condición. Desde entonces, se ha observado pocos pacientes de esta enfermedad, los cuales pueden ser desde niños hasta ancianos, aunque los primeros suelen no padecerlo.

Esta enfermedad suele presentarse en hombres En edades comprendidas entre los 20 hasta los 40 años de edad. Diversas investigaciones han comprobado que la solución de esta enfermedad suele comenzar cuando ha pasado un período de este padecimiento de una infección de transmisión sexual y otros procesos infecciosos sobre todo aquellos casos ocasionados por la Chlamydia Trachomatis. Además la mayoría de los pacientes suelen ser de raza blanca, mientras que en la mayoría de los casos los hombres de raza negra son HLA-B27 negativos.

También, el padecimiento de este síndrome ha sido asociado como uno de los primeros síntomas del VIH positivo. Ello se debe a que el VIH ocasiona que el sistema inmunológico se debilite, permitiendo que cualquier proceso inflamatorio pueda proceder. Los pacientes suelen presentar positividad en antígeno HLA B-27.

En algunos pacientes, el desarrollo del síndrome comienza a partir de un cuadro infeccioso de carácter gastroenterológico. Solo después de varias semanas se empieza a observar otros síntomas en el área genital y en la vejiga. Suele observarse que la mayoría de los pacientes acuden a recibir ayuda médica cuando serán elecciones mucocutáneas; así como también Queratodermia Blenorrágica que se observa en las palmas de las manos y en las uñas principalmente.

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Como la mayoría de los casos se presenta en hombres adultos, se ha observado que se presenta dermatitis serpiginosa o llamada también Balanitis Circinada en el área del glande del pene. Las mujeres presentan una importante inflamación en el área del cérvix lo cual afectan cuando tratan de orinar o presentan abdomen con aumento de tamaño. Las afectaciones dermatológicas se presentan tanto en hombres como mujeres

Esta condición es menos frecuente en mujeres. Se ha observado que estos casos son ocasionados por contacto sexual con hombres infectados con la enfermedad aunque también a causa por una infección gastrointestinal por consecuencia del consumo de alimentos contaminados.

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Síntomas del Síndrome de Reiter

El primer síntoma del síndrome de Reiter es observar un cuadro infeccioso finito urinario o gastrointestinal los cuales pueden ser ocasionados por microorganismos diversos. Estos pueden ser la Shigella, Clamidia, Campilobacter, Ureaplasma, Salmonella y entre otros más. No todos los pacientes que son diagnosticados con este síndrome presentan los mismos síntomas dado a que cada organismo es diferente. Generalmente la inflamación sea de la cérvix o de la uretra son los más comunes de esta enfermedad.

La uretritis y cervicitis se presentan desde el inicio de la evolución de la enfermedad. Desde la infección que puede desarrollarse en un periodo aproximado de trece semanas, es seguido por un período donde los síntomas de la artritis que hace sentir al paciente dolores intensos en las articulaciones. En algunos casos incluso se presenta conjuntivitis (aunque no siempre se presente en todos los pacientes) y sigue un período de fiebres constante.

En el caso de los hombres se puede presentar dificultad para orinar y secreción uretral. En el caso de las mujeres se presentan inflamación en las trompas de Falopio y en la vulva. Los síntomas comunes son fiebre y fatiga, además que se observa hinchazón, enrojecimiento y dolor tanto en las articulaciones como en otras áreas afectadas.

Es notable la aparición de síntomas inflamatorios en los tendones, principalmente en el llamado tendón de Aquiles y en ocasiones en la fascia plantar del calcáneo. Esta inflamación particular es denominada entesitis, la cual sea no se atiende a tiempo puede ocasionar el engrosamiento y acortamiento de los dedos.

La artritis afecta todas las articulaciones, no se presenta de forma simétrica, avanza afectando en un principio las estipulaciones grandes sobre todo la de los miembros inferiores como las rodillas y los tobillos, pasando por las muñecas y los hombros. Cuando la enfermedad sigue avanzando puede llegar a afectar la columna lumbar e incluso la cadera.

En este síndrome suele afectar a la población adulta. Sin embargo, los casos que se han presentado en niños se caracterizan por afectar las articulaciones periféricas y por ello puede ser confundida con una fiebre reumática. En los casos presentados en la población adulta de la tercera edad, el diagnóstico puede ser confundido con una infección de tracto urinario en el caso de los hombres y en el caso de las mujeres sólo se diagnostica como una cervicitis o una cistitis sin asociarlo con el síndrome de Reiter.

En los casos más graves de pacientes con síndrome de Reiter, las personas pueden presentar sangre en la orina llamado hemeturia. La inflamación de la próstata es otro de los síntomas más graves que se pueden presentar. La conjuntivitis va acompañada de síntomas como molestia a la luz o también ardor, pero también se presenta inflamación en la parte posterior del iris. Los pacientes que desarrollan esta patología son aproximadamente el 4 por ciento de los casos y en raras ocasiones puede afectar seriamente la afición a largo plazo.

También el síndrome de Reiter ocasiona manifestaciones características en la piel las cuáles son las siguientes:

  • Queratodermia la cual es la hipertrofia del estrato córneo de la piel
  • Blenorrágica la cual es la aparición de lesiones maculo papulosas que se observan como manchas en palmas de las manos y en las plantas de los pies
  • Lesiones ampollosas que al romperse provocan la aparición de lesiones de aspecto similar al de la psoriasis
  • Úlceras en la mucosa oral y balanitis la cual es la inflamación de la mucosa del glande
  • Displasia de las uñas llamada onicodistrofia

Generalmente, los síntomas van acompañados de la constante fiebre puede llegar hasta los 39 en grados. Y, además, algunos se han presentado pérdida de peso en un corto periodo de tiempo.

Estos síntomas pueden presentarse por un período de hasta 6 meses, en los cuales es recurrente los episodios de artritis. Sea no se atiende a tiempo los pacientes en al menos la mitad de los casos desarrollen artritis crónica la cual posteriormente es difícil de tratar.

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Diagnóstico

El diagnóstico sólo se puede hacer fundamentándose en las manifestaciones clínicas de los síntomas anteriormente descritos. Dado a que esta enfermedad sorprende su aparición si no hay otra forma de poder realizar un diagnóstico.

Cuando el paciente observa que sus articulaciones duelen y se inflaman es cuando decide buscar ayuda médica. La confirmación del diagnóstico con síndrome de Reiter sucede después de ser un análisis exhaustivo de las articulaciones y de otras áreas que también presentan la inflamación.

Cuando el paciente presenta molestias en el área genital, el médico también debe de realizar un examen físico de los genitales para poder confirmar. Al observar también el estado de la piel y de los ojos se puede hacer conde no está con más completo. El médico procederá a preguntar se previamente el paciente tuvo fiebre, diarrea, infección de transmisión sexual así como también hay que descartar el  VIH.

Es necesario realizar pruebas complementarias en el laboratorio con el fin de revelar la presencia de leucocitos, neutrófilos, proteína C reactiva, aumento de la velocidad en la sedimentación globular entre otros.

Igualmente, estos exámenes sirven para confirmar sí hay un cuadro de anemia el cual se caracteriza por la disminución de los gloriosos rosas en la sangre llamado los hematíes.  Sin embargo, para la confirmación del síndrome de Reiter no existe un examen de laboratorio específico. En cambio, la realización de una serie de varias pruebas de laboratorio en consiento ayudarán a tener un cuadro general de toda la sintomatología que presente el paciente.

Lo más efectivo es detectar el origen infeccioso de la enfermedad, sobre todo en los casos en que los pacientes están infectados con la clamidia para lo cual es útil realizar estudios serológicos. La determinación de antígeno HLA-B27 como positivo no es definitiva.

Cuando los pacientes son sometidos a pruebas como los de la radiología, se observa que en cuerpo presenta cambios los cuales se presentan por períodos cambiando constantemente. Y algunas de estas características fisiológicas que se han observado son las siguientes:

  • Aumento de volumen de partes blandas
  • Osteoporosis la cual es la desmineralización esquelética
  • Deformidades osteoarticulares
  • Sacroileitis la cual es la inflamación de la articulación de la cadera
  • Cambios en el grosor y largo de los dedos a causa de los tendones
  • Espondilitis anquilosante
  • Necrosis de la raíz de la aorta.

En el caso de los hombres, el diagnostico puede ser un poco más rápido ya que se analizan las ulceras orales, queratodermia blenorrágica, balanitis circinada además de la evolución de la artritis en todo el cuerpo.

En el caso de las mujeres se procede a realizar un examen ginecológico ya que se pueden presentar casos asintomáticos. Es importante que se realicen exámenes del líquido sinovial inflamatorio, también el factor reumatoide negativo y con la serología reumatológica negativa.

Tratamiento

Es importante acotar que los pacientes que sufren el desarrollo del síndrome de Reiter, sepan que si su problema es ocasionado por una infección gastrointestinal tiene mejores pronósticos para una posible mejora. En cambio, los pacientes que sufren de este síndrome a causa de las infecciones como las de transmisión sexual, el pronóstico es más serio debido a que será más difícil lograr tratar eficazmente la enfermedad.

No hay un tratamiento específico para el síndrome de Reiter ya que se caracteriza por presentar remisiones recurrentes. Por ello la respuesta inicial es con el fin de apalear los síntomas para luego proceder a encontrar el origen de la enfermedad para poder determinar qué tipo de antibiótico se debe administrar.

Principalmente, se tratará a esta enfermedad con el uso de fármacos con propiedades anti inflamatorias no esteroides que pueden ser indometacina y tolmetina. Este primer paso en el tratamiento se utilizan durante las primeras semanas o durante el primer mes.

Para tratar las articulaciones inflamadas, se procede a la aplicación de inyecciones inter articulares de corticoides aunque también en los casos más graves se procede a la aplicación de drogas inmunosupresoras.

En los casos que se sospechan que son ocasionados por infecciones de transmisión sexual, se procede a administrar antibióticos, primero en altas dosis para después ir disminuyendo la dosis paulatinamente a medida como se va observando el desarrollo de la enfermedad.

En caso de que los síntomas no hayan sido evaluados como graves desde un principio se puede administrar dosis más moderadas. Posiblemente algunos pacientes presenten síntomas adversos a algunos antibióticos como vómito y problemas gastrointestinales.

Dado a que la inflamación de las articulaciones puede ocasionar restricciones en la movilidad se recomienda el uso de rehabilitación con el fin de recuperar la flexibilidad particular. En el caso de los pacientes que no han presentado una artritis severa se puede prevenir una posible discapacidad permanente mediante la rehabilitación asistida. La práctica de ejercicios especialmente indicados para las articulaciones debe hacerse diariamente manteniendo la constancia.

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