Cuáles son las palabras homófonas. Diferencia con las homógrafas

Cuando se aprende un idioma es posible notar que algunas palabras poseen similitudes en su pronunciación. Sucede que el idioma español no es la excepción a esta circunstancia. Las palabras homófonas son aquellas palabras que poseen una sonoridad que hace casi imperceptible notar diferencias entre a cuál palabra se está tratando de decir. Lo que hace posible diferenciar a estas palabras es su ortografía.

La palabra “homófona” en sí misma nos da a entender cuáles son las características de tales grupos de palabras. Es la suma de dos términos de origen griego, la primera es “homos” que hace referencia a lo que es “igual”, el segundo es “phonos” que hace referencia al “sonido”. Por ello, estas palabras comparten sonidos que son iguales. Sin embargo, lingüísticamente no poseen un mismo significado. Son términos diferentes que implican cosas distintas.

Existen muchos ejemplos en el idioma español de palabras que comparten esta característica. Esto se hace posible dado a que en este idioma algunas letras poseen una sonoridad similar que para algunos se hace difícil diferenciar además cada país de habla hispana tiene una pronunciación particular que es necesario considerar. Hay que agregar que las palabras homófonas son bastante comunes en el idioma español. De hecho, es uno de los obstáculos para quienes desean aprender este lenguaje cuando no es su idioma nativo.

España, por ejemplo, es un país donde la mayoría de las palabras que se escriben con la letra Z, son pronunciadas haciendo énfasis en ella. Por otra parte, en países de Latinoamérica es posible notar que estas mismas palabras suenan como si fuesen con la letra S. Las palabras zapato o zanahoria son un buen ejemplo, es posible hacer una comparación y notar la diferencia al oído.  También, esto mismo ocurre con las letras B y V, que se pronuncian de forma similar pero sin embargo algunas personas lograr hacer una diferenciación al decir palabras que se escriben con estas letras.

Por otra parte, la ortografía de algunas palabras hace posible que existan diferencias de forma entre unas y otras. Un buen ejemplo, son las palabras “hecho” y “echo”, si bien suenan igual no poseen la misma ortografía ya que la diferencia está en la letra “h”. La primera se utiliza cuando se trata de explicar el verbo hacer y la segunda en la acción de lanzar o de arrojar. Como esta hay otras palabras cuya diferencia radica en una sola letra. Incluso, en español la cinta terminación en la letra “s” denota la presencia de un plural.

Palabras homófonas para niños

Durante la educación primaria e intermedia, es importante poner en práctica cuál es el uso correcto de las palabras homófonas. Para evitar que los niños tengan conflictos con el idioma desde temprana edad, hay que realizar ejercicios tanto por escrito como de pronunciación en enunciados para que entiendan cuales son las diferencias.

En algunas ocasiones, a los niños les cuesta entender que hay palabras que suenan igual pero se escriben y tienen significados diferentes. Por ello, la utilización de ejemplos que sean sencillos con palabras que ya entiendan es una buena forma de iniciar con la enseñanza de este tema.

Entablar diálogos cada vez más complejos ayuda a que ellos vayan entendiendo a cuáles palabras se está haciendo referencia. Eventualmente, los niños entenderán que el contexto en que se usa cada palabra dependerá del significado de la misma. Estos ejercicios ayudan a que realicen comparaciones y a su vez encuentren cuales son las diferencias. Tener claro cuál es el uso adecuado de las palabras permite que a largo plazo existan menores problemas para poder aprender otros temas, así como desempeñarse en áreas del conocimiento que se imparten en las escuelas.

Palabras homófonas y homógrafas

Las características que poseen las palabras homófonas y homógrafas son importantes. Hay que conocerlas para evitar que que exista confusión entre ambas. Sin embargo, en algunos casos una misma palabra puede ser tanto de un tipo como del otro si se escriben de igual forma. A continuación algunos ejemplos:

Hoy traje para comer durante el almuerzo una ensalada

Roberto para el día de la graduación se puso un traje de color azul

Ambos ejemplos utilizan la misma palabra, sin embargo en la primera oración se refiere al verbo traer y en el segundo a una pieza de vestir. En algunos casos los acentos diacríticos ayudan a que se pueda apreciar la diferencia solamente en el idioma español. A continuación, otros ejemplos que deseamos compartir con nuestros lectores:

Es necesario evitar realizar cambios en el código penal

No recuerdo cual es el código de mi correo electrónico

palabras homófonas para niños

Como se puede apreciar en ambas oraciones se está haciendo uso de la misma palabra, pero que sin embargo posee dos acepciones totalmente diferentes entre sí. En el primer caso se hace referencia a un conjunto de normas que se suelen implementar en los reglamentos de cualquier país. En el segundo caso se utiliza para referirse a un conjunto de caracteres de carácter secreto que se utilizan con la finalidad de limitar el acceso a una cuenta privada de email.  

Las palabras homógrafas son aquellas que si bien se escriben de igual forma se pronuncian de diferente manera. En cambio las palabras de tipo homófonas son aquellas que se pronuncian de igual forma, pero que no poseen la misma ortografía y a su vez no tienen significados que se relaciones entre sí. Se prestan frecuentemente a confusión, incluso habiendo palabras que pertenecen ambas categorías dependiendo de cada caso.

Ejemplos

A continuación, se muestran cuáles son los ejemplos más comunes y en los cuales se puede apreciar de forma más clara las características y diferencias que existen entre las palabras homófonas y las palabras homógrafas:

El vello de las piernas crece muy rápido después de depilar

El collar que se exhibe en el escaparate se ve muy bello y de buen acabado  

Como se puede observar. en el ejemplo anterior de palabras homófonas, ambos casos se pronuncian de la misma forma pero poseen ortografías diferentes. En el primero se hace referencia al pelo corto que cubre algunas partes del cuerpo y en la segunda oración se utiliza cuando se quiere decir que algo posee atractivo y belleza generalmente física. A continuación otro ejemplo que se suele utilizar muy comúnmente:

No hay que botar la basura los días martes porque el camión recolector viene al día siguiente

La mayoría en el consejo de profesores decidió votar a favor de cambiar el horario de clases

Este es otro ejemplo de palabras homófonas, la ortografía de la primera utiliza la letra “b” y la segunda la letra “v”, estas son letras que en la mayoría de los países de habla hispana son pronunciados de igual forma sin embargo en España en algunas de sus regiones se puede escuchar que las personas pronuncian estas palabras con una mínima de diferencia. Hay que estar atento para poder reconocer estas palabras y usarlas de una manera correcta.

Esto sucede a causa de algunas letras que al pronunciarse poseen un sonido casi parecido. Esto es algo que sucede en español entre las palabras v y b, c y s o z; y también con la “y” y la letra “i”.  La razón es que la “b” se debería pronunciar como si se estuviese cerrando la boca y los labios como cuando se procede a silbar. En el caso de la “v” se debería pronunciar juntando un poco el labio inferior con los dientes y la lengua. Se trata de cambios útil en la pronunciación, que muchas veces son olvidados dando como resultado sonidos similares.

palabras homófonas y homógrafas

Igual sucede con las letras “z” y “s” que en algunos casos se presta a confusión dado a que al pronunciarlas se hace de manera casi igual, aunque igualmente los españoles acostumbras a pronunciar la “z” haciendo hincapié en utilizar la lengua colocándola entre los dientes y con la letra “s” dejando la lengua quede dentro de la boca. En otros casos la letra “c” también entra en este juego de confusión dado a que en ocasiones suena similar, pero lo que le diferencia de la “s” es un sonido casi imperceptible. La “c” suena como “se” y la “s” como “ese”.

Otro ejemplo curioso es lo que sucede con la letra “y” y la letra “l” que al ser utilizada en palabras donde se repite la misma consecutivamente al pronunciarla suena como si fuese una letra. A continuación veremos un ejemplo al respecto:

Esa valla tiene una propaganda política que deberían sustituir

Quizás no sea posible que vaya la familia completa a la fiesta de mañana

En ambos casos se pronuncian de igual forma. Vale decirse que si estas palabras se dicen dentro de un contexto similar o muy cercano, sería difícil entender a cuál palabra se está refiriendo el interlocutor. Por ello al escribirlas se puede observar la diferencia ortográfica. Hay que tener en cuenta en el primer caso la palabra “valla” hace referencia un objeto. En cambio en la segunda oración la palabra “vaya” es un verbo, con un significado muy diferente.

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