Trastorno de somatización. ¿Cuáles son los síntomas y tratamiento?

El trastorno de somatización es una serie de síntomas mentales donde el paciente siente dolor en diversas zonas del cuerpo; aunque no se encuentra una causa fisiológica para que lo cause. Se considera como una enfermedad mental dado a que el dolor es producto de la mente y no de un trauma físico.

Por lo general, las personas que son aquejadas por este trastorno con anterioridad han sufrido algún otro tipo de enfermedad mental; así como también puede influir el abuso de sustancias y afecciones médicas que no fueron tratadas adecuadamente.

Estadísticamente esta condición psiquiátrica no es de las más comunes. Sin embargo, se presenta en una de cada veinte personas en todo el mundo. Los síntomas pueden durar un cierto periodo de tiempo. Si no se diagnostica y se trata a tiempo es posible que se conviertan en síntomas recurrentes en un periodo vicioso.

trastorno de somatización tratamiento

Qué es trastorno de somatización

El trastorno de somatización es una enfermedad mental caracterizada por la sensación de dolor constante de una zona específica del cuerpo. Los pacientes que sufren están condición no están fingiendo las sensaciones de dolor que experimentan y tampoco son causadas por problemas fisiológicos o infecciones. Dado a que no es posible encontrar una casusa física que explique lo que siente el paciente, se considera un tipo de enfermedad mental. Este trastorno causa angustia y afecta el funcionamiento normal diario de la persona afectada dado a que la limita física y mentalmente.

Son múltiples los síntomas físicos o somáticos sin explicación médica durante el padecimiento de esta enfermedad por ello ningún caso es igual a otro. Un diagnostico psiquiátrico certero debe basarse en la gravedad de los síntomas lo cuales pueden llegar a afectar e interferir en la capacidad de la persona de desarrollar una vida normal. Los síntomas pueden evolucionar de tal forma que la persona ya no está capacitada para asistir a su trabajo o para cumplir con sus responsabilidades familiares como las de cuidar de un hijo.

La primera vez que se describió esta enfermedad fue al final del siglo XIX; por parte del médico de origen francés Paul Briquet quien se dio cuenta de que todos los síntomas físicos tienen un origen psicológico en estos pacientes. Las personas afectadas describen sus dolencias involucrando al menos una serie de órganos o sistemas importantes del cuerpo humano pero no pueden especificar las causas de los mismos. Se procede a realizar exámenes físicos de muchos tipos los cuales arrojan resultados negativos lo cual frustra mucho a los pacientes de la enfermedad. Usualmente; son los mismos médicos tratantes quienes los remiten con psiquiatras o psicólogos ya que sólo se explica cómo síntomas causados por problema neurológicos.

Trastorno de somatización. Síntomas

Este trastorno causa en el paciente un alto nivel de sensibilidad al dolor, por ello se pueden pasar largos periodos de dolores que inclusive pueden sentirse en todo el cuerpo. Por lo general, el paciente indica sentir un fuerte dolor en un órgano en específico o también a un sistema corporal. Finalmente esto causa ansiedad en el paciente que sufrirá episodios de angustia.

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Curiosamente; para describir el tipo de dolor o de molestia que presentan se pueden realizar descripciones que llaman mucho la atención por lo inusual. Por ejemplo, pueden olvidar que en un principio el dolor se localizaba en una zona específica trasladándola hacia otra, asimismo pueden incluir sentir temblores u hormigueos; hasta inclusive sentir sabores extraños. Por ello; es posible que el paciente por iniciativa propia decida visitar a varios distintos especialistas médicos; así como auto medicarse.

Usualmente; después de realizar estudios médicos ―en la mayoría de los casos ―se llega a la conclusión de que el paciente sufre de problemas neurológicos los cuales pueden ser desequilibrios químicos en el cerebro; o problemas en las conexiones internas del órgano causando en el paciente la sensación de dolor permanente. También; se ha observado que hay pacientes que tienen quejas gastrointestinales y por ello también afecta a su alimentación diaria, inclusive disminuyendo el apetito.

Las personas que padecen esta condición realmente creen sentir dolor y no están fingiendo; aunque se demuestre que no existe una causa física que lo esté causando. Por ello; usualmente antes de realizar un diagnóstico de esta enfermedad los pacientes acuden primero  a un especialista que se encargue del tipo de dolor que siente, bien sea un gastroenterólogo, cardiólogo, odontólogo, traumatólogo o un médico internista.

Después de comprobar por medio de una serie de estudios físicos, y posiblemente tras seguir un tratamiento a base algunos fármacos, el paciente seguirá sintiendo dolor y es cuando el médico tratante puede remitir al paciente para que acuda a un psicólogo.

Cuando hay un diagnóstico oficial, indicando que se padece de trastorno de somatización, es posible que el paciente se muestre a disgusto o insatisfecho. Se ha observado que sigue una etapa caracterizada por sentimientos de frustración y de mucho estrés; dado que el paciente seguirá defendiéndose diciendo que el dolor que siente es real. Por ello; es posible que la persona afectada demuestre que sus niveles de preocupación por su salud y el dolor aumenten, pasando a vivir un círculo vicioso que podría tener una duración de varios años.

Esta condición está directamente relacionada con otras condiciones psiquiátricas que comparten entre sí algunos síntomas en común. La más conocida es la llamada hipocondría, cuyo nombre oficial es trastorno de ansiedad, la cual afecta a los pacientes no sólo con la sensación de dolor; sino que también pueden llegar a creer que padecen una enfermedad grave o incurable. En este caso; pueden estar constantemente realizándose exámenes médicos, independientemente de si sienten dolor o síntoma físico que respalde su visita al médico.

Otra condición mental relacionada es el trastorno de conversión o trastorno de síntoma neurológico funcional, el cual se caracteriza por presentar síntomas neurológicos que no poseen causas médicas que puedan ser asociadas. Además de dolor; es posible que el paciente de forma inesperada manifieste síntomas tan graves como parálisis, ceguera, perdida de la sensibilidad, temblores, convulsiones y debilidad además de otros tipos de síntomas que son causados por problemas neurológicos.

También se le puede relacionar el trastorno llamado pseudocesis donde además de dolores abdominales, y en los senos ,las mujeres creen estar embarazadas. Los síntomas tienen una duración de hasta más de seis meses y puede también observarse que aumenta el tamaño del abdomen, nauseas, cambios en el periodo menstrual y dolores similares a los del parto.

 

diferencia entre el trastorno de conversión y el trastorno de somatización

Tratamiento para el trastorno de somatización

Las personas que padecen el trastorno de somatización no reconocen el diagnóstico y siempre defienden la veracidad de los síntomas que sienten como causadas por enfermedades o infecciones reales. En caso de que si exista una condición médica conectada al dolor que siente el paciente, éste no reconocerá que la excesiva cantidad de dolor o malestar que presenta es excesiva y que no se corresponde a la causa. Por ello, durante la primera fase del tratamiento es posible que la persona se niegue a recibir ayuda psiquiátrica.

Para evitar la sensación de ansiedad, o de angustia, en el paciente lo mejor es tratar de reducir la cantidad de pruebas o tratamientos que no sean necesarios. El médico encargado deberá de lograr tener una buena relación con la persona afectada para que le demuestre su confianza y pueda recibir el tratamiento adecuado.

Durante la primera fase del tratamiento; se buscará disminuir problemas relacionados a la distorsión de la realidad manifestada por pensamientos o creencias erróneas de lo que le sucede. Se tratará de tener control de los comportamientos que provocan ansiedad o daños importantes en la salud e integridad física del paciente; por medio de la realización de una terapia cognitiva conductual que se ha demostrado alivia los síntomas.

La terapia cognitiva ayuda a cambiar y controlar las conductas negativas que ha mostrado el paciente; como pueden ser pensamientos y comportamientos que están relacionados con los síntomas somáticos. Es así como el médico puede identificar cuáles son esas conductas que crean un funcionamiento disfuncional de las sensaciones corporales. También; de esta forma de promueve en el paciente el aumento de su actividad dado a que por causa de sus síntomas disminuyen la realización de actividades, tales como caminar, o incluso dejan de realizar actividades manuales.

El trastorno de somatización puede ser peligroso en caso de dejar al paciente sólo sin vigilancia médica; dado a que algunos pacientes pueden decidir auto administrarse varios tipos de medicamentos diferentes; sin tomar en cuenta el riesgo que conllevan las interacciones farmacológicas. Por ello, cuando un psicólogo decide administrarle fármacos a su paciente puede que decida que se haga en un centro hospitalario, asignando una enfermera personal o dejando encargado a un familiar cercano de confianza.

Entre los medicamentos más comunes administrados durante el tratamiento de esta enfermedad son los antidepresivos que funcionan ayudando a aliviar los síntomas. También; de esta forma se reducen los niveles de ansiedad y depresión al final del tratamiento. No es necesario administrar fármacos para controlar el dolor dado a que en este caso no es necesario, aunque algunos médicos puedan llegar a la conclusión de que sea necesario utilizar placebos para los pacientes que sean más insistentes o que tengan dolores más recurrentes.

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