¿Qué es un deudor? Significados y ejemplos

Un deudor es aquella persona, o una empresa, que le debe dinero o crédito a su acreedor. Las deudas que debe saldar pueden ser a causadas por un préstamo, o también provenientes de una entidad financiera como por ejemplo, un banco.

En términos legales, al deudor se le llama prestatario. Aunque también una persona que por voluntad propia hace una petición para declarar su bancarrota, se le considera un deudor, mientras que a la entidad que realizó el préstamo se le denomina emisor.  Estos préstamos pueden ser de diferentes tipos, pudiendo estar en figura de valores o bonos.

Deudor significado

La palabra “deudor” tiene su origen en la palabra latina debere, que significa “deber”. De esta manera, el término significa la parte que tiene una deuda que debe ser pagada. Los deudores son los activos actuales de la empresa, es decir, se pueden convertir en efectivo dentro de un año. Se muestran debajo de las cuentas por cobrar comerciales principales en el lado del activo del balance.

La venta y la compra de bienes a crédito cambian la relación entre el comprador y el vendedor, alternándose en deudor y acreedor. Los deudores son aquellos a quienes se han vendido bienes a crédito, mientras que los acreedores son las partes que los vendieron a crédito. Ambos son relevantes para una efectiva gestión del capital de trabajo de una empresa.

En caso de que este no realice el reembolso dentro del plazo, o dentro de un límite de tiempo, puede incurrir en problemas legales.  Si los acreedores tratan de cobrar las deudas por medio de un abogado ante un tribunal, tendrán mayor probabilidad de lograr realizar el cobro. Como resultado, se evita que el deudor tenga control de sus propiedades, salario o la cuenta bancaria como medio para forzar los pagos.

Otro escenario sería el embargo preventivo contra la propiedad del deudor. Esto permitirá incautar la propiedad, venderla en una subasta pública y utilizar los fondos para liquidar la deuda. Si el deudor se declara en bancarrota de manera voluntaria, es posible que evite que parte de su patrimonio sea incautado y vendidos en subastas.

saldo deudor y acreedor

Saldo deudor

En contabilidad, un saldo deudor es el que aparece en la columna izquierda del libro mayor de una empresa o negocio, en la parte final. Se trata de un monto que representa la deuda de un periodo específico. Los deudores son una parte integral de los pasivos corrientes. Además,  representan el monto agregado que un cliente debe a la empresa. Por el contrario, un acreedor representa las cuentas por pagar comerciales y forma parte del pasivo corriente.

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Estas deudas pueden estar representadas por dinero; además de otros bienes, servicios o materias primas que han comprado legalmente, pero que aún no han sido pagados En las empresas y el gobierno, la deuda a menudo se emite en forma de bonos. Tales bonos son valores negociables que dan derecho al portador a la devolución, haciendo que el emisor ​​sea el deudor. Un deudor casi siempre compensa el pago sumando una cierta cantidad de interés extra.

Los saldos deudores en cuentas de gastos, bienes vendidos, gastos de rentas y otros se transferirán a ganancias retenidas, o al capital del propietario al final de cada ejercicio contable.

La relación entre el acreedor y el deudor es importante, especialmente en el caso de las pequeñas empresas, ya que afecta los activos y pasivos en su balance general. Ser un acreedor para otra empresa puede considerarse un activo, demostrando fortaleza financiera para su empresa, mientras que la deuda excesiva cuenta como un pasivo.

En el balance, la deuda de una compañía se divide entre los acreedores actuales y los acreedores a largo plazo. A esto se añade que es de gran relevancia  diferenciar a los deudores comerciales, porque atrapan el ciclo de efectivo de una empresa. Esto es importante, ya que no todos los ingresos obtenidos en un período determinado se reciben en el mismo período. Igualmente, sucede que no todos los costos se pagan tan pronto como se incurren.

Los deudores comerciales representan cantidades en efectivo que deben pagar los clientes que han comprado bienes o servicios de una empresa. Se trata de una cantidad de capital que la empresa necesita tener a disposición para ser más operativa. Por ello, hay que saber administrar y cobrar ese dinero siempre a tiempo.

La forma más transparente y eficiente de modelar el capital de trabajo en un modelo de flujo de efectivo es calcular los ajustes de capital de trabajo por período. El ajuste de los deudores es la diferencia entre los ingresos por cobrar y los ingresos recibidos. De esa manera, se tiene control y posible uso de las cuentas por cobrar. Igualmente, hay que saber administrar desde el punto de vista contrario:

Hacienda lista de deudores

En cada país se establecen normas y leyes diferentes en asuntos relacionados con el pago de deudas a acreedores, así como en otros tipos de transacciones legales que implican el préstamo de dinero o incluso de bienes.

Ocurre que en la mayoría de los países, los deudores no necesariamente tienen que ir a la cárcel por deudas impagas de los consumidores. Lo cierto es que un alto porcentaje de los ciudadanos tienen deudas relacionadas con el uso de tarjetas de crédito o facturas médicas. Por ello,  se considera que no es un delito mayor tener algunas deudas. Sin embargo, en la una buena cantidad de países― sobre todo del primer mundo ― comparten la característica de implementar leyes donde se establece que en los tribunales se pueden enviar a los deudores a la cárcel por impuestos impagos.

Si un deudor no paga una deuda, los acreedores tienen recursos legales a su favor para cobrarla. Si la deuda está respaldada por garantías, las cuales pueden ser documentos firmados por ambas partes, éstos suelen estar respaldados por bienes de valor que van desde bienes raíces y automóviles. En este caso, el acreedor puede intentar recuperar la garantía utilizando estos medios. En otros casos, el acreedor puede llevar al deudor al tribunal con el fin de embargar sul salario  o para asegurar otro tipo de reembolso.

deudores contabilidad

 

Gastos reclamación saldo deudor

Antes de realizar préstamos o créditos, usualmente los acreedores verifican la credibilidad, estado financiero y capacidad de pago de la entidad que realiza la petición de préstamo. La política de crédito es realizada por la gerencia de la compañía que toma las decisiones sobre el período de crédito permitido a los deudores. En este mismo escenario, se discute el descuento que se les otorga a quienes reciben el préstamo por hacer pagos anticipados. Sin embargo, aun así existe la posibilidad de que algunos deudores no paguen a tiempo; por la cual tienen que pagar intereses por hacer un pago atrasado.

El acreedor con frecuencia exige garantías, así como convenios de préstamo al deudor. Esto se debe a que la cantidad de fondos prestados puede ser bastante grande. Cada vez que esto sucede, el acreedor corre un riesgo de pérdida durante un lapso potencialmente prolongado.

En cambio, cuando el acreedor está otorgando una cantidad de crédito relativamente pequeña a un deudor―y por un corto período de tiempo―, sucede entonces que debe enfocarse  en el el tamaño de la línea de crédito y los términos de pago. Se considera que es un préstamo de riesgo menor― tanto en tiempo como en cantidad monetaria―, por lo que no se ameritan tantas garantías. En dado caso, el prestamista considera que el dinero va a tornar rápidamente, si bien es una ganancia baja la puede considerar como muy segura.

Los pactos son desconocidos al otorgar crédito comercial. Una entidad que otorga crédito se dedica a la venta de bienes o servicios, y solo se dedica a la extensión del crédito como función auxiliar. Puede ser necesario otorgar crédito simplemente para ser competitivo en el mercado, o bien para ganar clientes. Una entidad que otorga créditos puede tener muchas ventajas, aunque también debe ser cuidadosa de cómo maneja su capital.

Un caso especial es la quiebra, misma que complica el proceso de cobro de deudas.  Hay diferentes maneras en las que se presentan situaciones de bancarrota.

Se recomienda estar al tanto de las leyes vigentes en el país de residencia; ya que pueden estar sujetas a cambios. Estas leyes no deben ser subestimadas, ya que a la mínima falta se puede considerar una razón para multar, e incluso pasar un periodo en la cárcel por delitos relacionados a la morosidad en deudas. Por ejemplo, si el tribunal ha ordenado a un deudor que pague una deuda, y esta deuda no es saldada a tiempo, se considera un desacato. Esto último suele ser pagado con prisión, lo cual es algo que siempre es preferible evitar.

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