Ilusiones Ópticas: qué son y cómo funcionan

Muchas ilusiones ópticas te hacen ver algo que no está ahí. Cuando miramos un objeto, la información sobre lo que vemos viaja a través de circuitos de neuronas que comienzan en la retina, a través del tálamo hasta el cerebro. Esta información es procesada por etapas hasta ser enviada a la corteza pre frontal donde el cerebro toma las decisiones.

El cerebro es responsable de tomar datos de las longitudes de onda de la luz y trata de interpretar estos patrones, inclusive trata de usar la memoria para dar sentido a las imágenes que en última instancia cuando no encuentra un sentido o coherencia. Los ojos transmiten una gran cantidad de información al cerebro, para facilitar el trabajo el cerebro utiliza atajos para comprender lo que está viendo. Por ello las ilusiones ópticas se valen del uso de sombras, diferentes perspectivas, puntos de luz el color, todos son factores que combinados entre sí son claves.

Qué es una ilusión óptica

Son aquellas imágenes o cualquier perfección visual que puede llegar a confundir debido a que sus características que cambian según la perspectiva con la que se miren. Estas ilusiones pueden realizarse gracias a que la retina, en algunos casos, es fácil de engañar mediante la utilización de efectos que cambien la visual entre un objeto y su entorno.

El ejemplo más común podría ser aquellos objetos de tamaño normal que al posicionarse cercanos se perciben de mayor tamaño, en comparación con aquello que se encuentran al fondo. En otros casos, funcionan mediante la combinación de colores precisos que logran confió vida al espectador sin que éste pueda precisar con exactitud. Dependiendo de cómo se utilizan las escalas cromáticas, se puede realizar una estimulación en excesiva de brillos y tonalidades; que hacen que el cerebro no pueda identificar fácilmente lo que los ojos perciben.

Tipos de Ilusiones ópticas

Existen muchos tipos de ilusiones que se basan en la ambigüedad de las imágenes. Es común encontrar ilusiones cognitivas que se basan en la distorsión de las imágenes así como también en la representación de paradojas así como imágenes ficticias que someten al espectador a un análisis de lo que puede creer como real o no. La efectividad de estas ilusiones dependen en gran parte de qué tanto puede engañarse a la persona quien los ve, es así como factores desde el astigmatismo, daltonismo y la capacidad de poseer agudeza visual intervienen en cómo interactúan cada persona con una ilusión.

También son posibles gracias a las limitantes que pueda haber en el sistema visual de una persona en particular. Algunos experimentos como el cubo de Necker y la rejilla de Hermann han puesto de manifiesto que la capacidad visual del ser humano en cada persona es diferente. Las capacidades cognitivas del cerebro usualmente tratan de interpretar lo que percibe como algo real.

Se consideran ilusiones los espejismos, estereogramas, irradiaciones y hologramas. Todos estos tienen en común que tienen la capacidad de distorsionar la realidad. Hay que tener en cuenta que estas ilusiones pueden ser creadas mediante efectos visuales previamente preparados o simplemente por causas naturales. La relación que existe entre los ojos y el cerebro es lo que permite que una persona sea propensa a percibir imágenes y objetos que no están presentes o distorsionando sus formas.

Sin embargo, algunos consideran que los espejismos no son realmente ilusiones aunque tienen la característica de engañar la percepción de quienes los ven. Ello se debe a que estos fenómenos ocurre en combinación con causas naturales; como los reflejos del agua, cambios en la temperatura, el aire y otros factores que dan como resultado que se perciban imágenes de objetos que no están allí.

También, hay ilusiones de carácter fisiológico que ocurren cuando el hemisferio derecho y el izquierdo presentan dificultades para comunicarse entre sí. Por ello el conocimiento previo del mundo en combinación con la capacidad cognitiva de la persona se hace posible que ocurren este tipo de ilusiones.

Usualmente, se puede encontrar muchos ejemplos de ilusiones ambiguas. en donde las imágenes son sometidas a cambios significativos en sus formas. Por otra parte, las ilusiones que se basan en la distorsión logrando que se cambie factores como el tamaño, ángulos y los contornos son muy populares debido a que se puede ser muy creativo al momento de crear estas ilusiones.

En el caso de las ilusiones que integran líneas convergentes, son quizás las más complejas dado a que los efectos de la perspectiva en cuanto a la profundidad y cercanía de los objetos logran que fácilmente quien los ve se sienta confundido

Otros tipos muy populares de ilusiones ópticas son las llamadas paradójicas y ficticias. Las primeras son aquellas que presenten una serie de efectos o realidades que son imposibles o que no se puede ajustará a una realidad conocida.

Los ejemplos más comunes son las escaleras imposibles del autor MC Escher y también el triángulo de Penrose. En el caso de las segundas se basa en hacer creer al espectador que en ellas se encuentra objetos que realmente no existen, es común hacer referencia a estas ilusiones cuando se consumen drogas alucinógenas.

tipos de ilusiones ópticas

Ejemplos de Ilusiones ópticas

En el mundo del arte se ha hecho muy popular la creación de ilusiones visuales  en relación al cinetismo y al op art. Por ejemplo el artista Víctor Vasarely quien en sus obras trata de crear sensaciones de movimientos a partir de la creación de fuertes contrastes, sobretodo jugaba con la distinta combinación de colores sabiendo que algunos pueden lograr mayor profundidad y otros crear la sensación de mayor cantidad de luz.

También Jesús Soto con sus obras cinéticas podía crear la sensación de estar observando objetos que realmente no están allí, el mejor ejemplo es la serie de esculturas o instalaciones de diversos tamaños que representan esferas que realmente son ilusiones. Estas se constituyen en una serie de varillas de metal dispuestas en serie paralelamente en posición vertical, la forma en que se distribuyen entre sí así como las capas de color de cada una hacen crear la ilusión.

El Triángulo de Kanizsa es un famoso ejemplo donde la ilusión trata de hacernos creer la existencia de un borde o contorno cuando no hay ninguno. Esta ilusión es posible gracias a que se compone la imagen de formas y bordes que están separados entre sí, dispuestos de manera que sugiere la presencia de un contorno bien definido. El cerebro trata de completar la imagen haciéndonos creer que efectivamente el triángulo está completo.

Ilusiones Ópticas Imágenes

Un ejemplo muy famoso es el creado por Edgar Rubin en el año de 1915, consiste en la creación de una imagen compuesta que dependiendo de quien la ve puede percibir dos imágenes distintas. Por una parte, la ilusión muestra lo que puede percibirse como un jarrón con muchas curvas y por otra parte es posible creer ver dos perfiles de rostros que se miran de  frente al otro. La clave de esta ilusión se explica a través del principio de organización de figura-fondo. Esto es lo que nos permite percibir objetos como figuras y fondos.

La representación de Edward B. Titchener (realizando cambios establecidos por Edward B. Titchener) presenta un círculo rodeado por un anillo de círculos más grandes, a su vez otro círculo está rodeado por un anillo de círculos más pequeños. Aunque ambos círculos centrales son del mismo tamaño, uno parece más pequeño que el otro con la adición de círculos adicionales.

Ilusiones Ópticas 3d

Las ilusiones en 3d funcionan engañando al cerebro para que perciba un dibujo bidimensional como un objeto tridimensional. La naturaleza imposible del objeto solo se aclara después de examinar la imagen, ya que el cerebro intenta concebir la representación como un objeto 3D que puede existir en el mundo real.

Desarrollado en 1995 por Edward H. Adelson, el Checker Shadow Illusion, te hará dudar de tu propia visión. La imagen muestra un tablero de ajedrez y un objeto que descansa sobre él, proyectando una sombra. Dos cuadrados en el tablero se titulan A y B. Aunque A y B parecen ser tonos diferentes, en realidad son idénticos. La ilusión opera aprovechando nuestras percepciones de la constancia de la luz.

La constancia de luz es lo que nos permite diferenciar entre objetos oscuros en iluminación brillante y objetos luminosos en iluminación baja. En el Checker Shadow Illusion, reconocemos que A es un objeto oscuro y B es un objeto claro en la sombra. Sin embargo, debido a que estamos diferenciando los cuadrados a través de nuestras percepciones de la constancia de la luz, somos incapaces de percibirlos como realmente son, como siendo exactamente el mismo color.

Fáciles

Las que crean la ilusión de movimiento se encuentran entre algunas de las más comunes y populares. Puede que te sorprenda la simplicidad de la explicación detrás de estas ilusiones. Las ilusiones de movimiento operan típicamente presentando un patrón compuesto de colores o tonos de alto contraste. Estos aspectos contrastantes disparan diferentes señales neuronales simultáneamente, lo que resulta en un efecto de detección de movimiento cuando en realidad no hay movimiento presente.

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