La España del Barroco: toda la información

Conocido con el nombre de Barroco, nos encontramos ante un estilo que hacia el siglo XVI se inicia en Italia, y perduró hasta finales del siglo XVIII. Poco a poco, fue extendiéndose por todos los países de Europa, con una curiosidad bastante peculiar: adoptó las características propias y singulares de cada país. En Latinoamérica, por ejemplo, también se desarrolló un tipo de Barroco conocido como Barroco Colonial, con características igual de diferentes.

Barroco

A la misma vez que el movimiento barroco se fue extendiendo por España, el país se encontraba en medio del proceso de lidiar con gravísimos problemas sociales, económicos y políticos. Durante el período, el idioma español se fue desarrollando y evolucionando de forma sustancial, y la poesía, de hecho, se convirtió rápidamente en una de las formas de artes más respetadas.

El contexto histórico del desarrollo del Barroco

Muchos expertos consideran al Arte Barroco como el ‘Arte de la Contrarreforma’. Con el fin de reaccionar a la severidad del Protestantismo, que fue iniciado en Alemania por Martín Lutero en el siglo XVI, la Iglesia Católica alentó a la edificación de una buena cantidad de templos con profusión de escultura, y alentó igualmente a que los artistas se alejaran de los temas paganos, evitando los desnudos y las escenas consideradas como «escandalosas».

Por otro lado, le época también se característico por ser bastante belicosa y violenta. Tanto la violencia como la muerte estaban a la orden del día entre los ciudadanos, y la vida se veía diariamente atormentada por ella.

En España, el siglo XVIII se caracterizó por ser un período de grave crisis económica, política, social y militar, terminando por convertir al Imperio Español en una potencia de segundo rango dentro de Europa, después de la hegemonía conseguida en los últimos siglos. A ello se le unió la entrada del Imperio en la conocida como Guerra de los 30 años, en la que acabó por sufrir graves derrotas militares.

Así, Francia ejerció una enorme presión expansionista sobre una buena cantidad de territorios europeos durante la segunda mitad del siglo, lo que hizo que la Corona Española perdiera buena parte de sus posesiones en territorio europeo, quedando prácticamente liquidada.

René Descartes

En el siglo XVII figuras como Descartes, Spinoza o Leibniz empezaron a sentar las bases del racionalismo, relegando la posibilidad de un saber revelado y dando un poder importantísimo a la razón, que consideraban como la principal fuente del conocimiento humano.

En el pensamiento posterior, Galileo Galilei fue una de las figuras que más influyó, convirtiéndose de hecho en uno de los fundadores del conocido como «método experimental», y a través de sus observaciones anunció la ley de caída de los cuerpos o refrendó la teoría helio-céntrica de Copernico.

Pero el proceso al que fue sometido se convirtió solo en un fiel reflejo del poder que volvía nuevamente a adquirir la Iglesia Católica, después de sufrir un proceso inquisitorial en el que fue obligado a abjurar de sus argumentos sobre el desplazamiento de la tierra alrededor del sol.

También es necesario mencionar en un apartado aparte el importantísimo papel de René Descartes, un pensador que fundamentó, con sus ideas, el racionalismo filosófico y científico, partiendo principalmente de la crítica de los sentidos como una forma de conocimiento, los cuales debían fundamentarse en la intuición de principios incuestionables.

La importancia del Arte y la Pintura

El Arte Barroco, poco a poco, fue adquiriendo importancia y contrastó abiertamente con los diferentes ideales propugnados en los siglos anteriores por el Renacimiento, en los que la armonía, la proporción y la medida eran imprescindibles.

¿Y cuáles fueron sus principales características? Fundamentalmente el dinamismo, la teatralidad, el decorativismo, la suntuosidad y el contraste.

Por ejemplo, el artista barroco desea crear constantemente una sensación de movimiento, y se vale en la mayoría de las ocasiones de las líneas curvas. También intenta conmocionar al espectador de forma emotiva, recurriendo a procedimientos hiperrealistas, algo que se observa fácilmente en todo la imaginería sacra, o la representación de Cristos y Vírgenes.

Por otro lado, la pintura también adquiere muchísima importancia, plasmando la realidad y aludiendo especialmente a los diferentes temas religiosos. También se plasman temas mitológicos, surge como tema nuevo elementos como El Bodegón, y también se da importancia al retrato (no solo individual, sino también grupal).

Podemos mencionar el tenebrismo, que consiste en el choque violento y evidente de la luz contra sombra, y el eclectismo, que trata de salvar el gusto por lo clásico, siendo una estética decorativa mucho más teatral y efectista. Los claroscuros, que consisten en los efectos de luz y sombra, son también una seña de identidad, al igual que la conocida como pintura de género, que es un tipo de pintura inspirada en escenas propias del día a día, de la vida cotidiana.

La Pintura Barroca

La escultura

En la escultura barroca, los temas suelen ser más profanos, mitológicos. En ellas, los desnudos adquieren una importancia casi vital. También se vuelve mucho más urbana, apareciendo integrada en la arquitectura, en las calles, en las plazas y en las fuentes.

La escuela barroca destaca por su monumentalidad, por su enorme fuerza y movimiento compositivo. Sorprende el dinamismo proyectado hacia fuera, con una expresividad evidente, unas composiciones diagonales y el tratamiento de la ropa.

Destacan el movimiento, las figuras se representan en alguna acción por lo general con actitudes de esfuerzo y tensión y también cierta violencia, el conocido como patetismo, donde se muestran expresiones en estados de ánimo emotivos, el claroscuro y la teatralidad.

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