¿Cuáles son las lenguas aglutinantes y cómo se usan?

Se conoce como lingüística al estudio científico de la estructura de las lenguas naturales, así como de todos sus aspectos, tales como su evolución histórica, el manejo que las personas tienen de ellas y demás aspectos relacionados. En su investigación se analizan diferentes perspectivas de las lenguas tales como el léxico, la morfología y la fonológica, entre otros.

Dentro de la lingüística nos encontramos con la morfología como la disciplina que estudia la estructura interna de las palabras. Define y clasifica los elementos o unidades dentro de la palabra, las clases de palabras que origina, así como la formación de palabras nuevas.

Desde la perspectiva morfológica, las lenguas se pueden clasificar como:

  • Lenguas monosilábicas: cuya característica primaria es que todas sus palabras son de una sóla sílaba.
  • Lenguas aglutinantes: su nombre se debe a que juntan dos, tres o más palabras en una sola, formando una palabra-frase.
  • Lenguas de flexión: se trata de lenguas que comparten las mismas raíces y morfemas.

En este artículo te hablaremos de las lenguas aglutinantes, que vienen a ser el eslabón central que une a los otros dos tipos de lengua.

Clasificación morfológicas de las lenguas

Las lenguas monosilábicas representan la forma más básica y elemental del lenguaje hablado. No poseen prefijos, sufijos ni cualquier otro elemento que indique relación, lo que hace que el significado de cada palabra sea invariable.

En estas lenguas las palabras se componen de varios elementos, uno primario que expresa la idea principal, y el resto que representan ideas de relación. Pero en ningún caso las palabras que entran en la composición pierden su significado original, y tampoco sufren cambios en su forma, lo que hace fácil separarlas cuando se aglutinan.

En las lenguas de flexión también hay varios elementos como en estas lenguas, pero a diferencia de éstas, cuando los elementos se unen, algunos pierden totalmente su significado, otros lo modifican, y todos ellos sufren cambios morfológicos que hace muy difícil separar los elementos que la componen. Siempre uno de estos elementos es el principal o la raíz, mientras que el resto son elementos accesorios que se usan para expresar ideas de número, género o tiempo, entre otros.

Entonces, tenemos que las lenguas monosilábicas presentan palabras de una sóla sílaba con un significado que es único e invariable por palabra. Luego tenemos las aglutinantes, donde las palabras tienen varias sílabas y que representan además de una idea principal, ideas secundarias de acuerdo a la cantidad de elementos que estas aglutinan, sin perder cada elemento su propio significado ni su forma, pudiendo usarse tales elementos de igual manera solos que aglutinados.

Y por último, tenemos las lenguas de flexión, las cuales presentan palabras y elementos fusionados a tal grado que se convierten en un solo organismo; no se les puede separar sin que pierdan su significado.

Clasificación morfológicas de las lenguas

Características de las lenguas aglutinantes

Para entender mejor lo estructura de las lenguas aglutinantes es preciso revisar algunos conceptos básicos del lenguaje:

  • Fonema: es la articulación mínima de un sonido ya sea éste vocálico o consonántico.
  • Monema: es la secuencia mínima o la transformación abstracta de un fonema, que al ser aplicado, causa un cambio de significado sistemático allí donde se aplica.
  • Lexema: denota la raíz o significado de la palabra. Es lo que da una idea comprensible de lo que la palabra transmite.
  • Afijos: corresponden a secuencias lingüísticas que se anteponen (prefijos), posponen (sufijos) o insertan (infijos) en un lexema para alterar su significado.

Pues bien, como ya hemos señalado antes, en estas lenguas las palabras tienen varias sílabas y representan además de una idea principal, ideas secundarias de acuerdo a la cantidad de elementos que estas aglutinan. Es decir, que en este tipo de lenguas las palabras se forman uniendo monemas independientes, lexemas y afijos, cada uno con un significado gramatical o referencial perfectamente definido.

Esto resulta en significados de palabras generalmente más fáciles de deducir si se comparan con los lenguajes de flexión, lo que permite modificaciones en la fonética o la ortografía de uno o más morfemas dentro de una palabra, generalmente acortando la palabra o proporcionando una pronunciación más fácil.

Un rasgo común en este tipo de lenguas es que tienden a tener una alta tasa de afijos o morfemas por palabra. También es de resaltar que son muy regulares, en particular con muy pocos verbos irregulares. Por ejemplo, los japoneses tienen muy pocos verbos irregulares: solo dos son significativamente irregulares. El coreano tiene solo diez formas irregulares de conjugación, excepto las conjugaciones pasivas y causales. Georgiano es una excepción; es muy aglutinante (con hasta ocho morfemas por palabra), pero tiene un número significativo de verbos irregulares con diversos grados de irregularidad.

Tipos de lenguas aglutinantes

En la actualidad existen países, regiones y razas que las utilizan tales como el guaraní, el japonés,  el turco, el esperanto, el coreano, las lenguas urálicas, las lenguas quechua, el euskera, las lenguas dravídicas, el aimara, las lenguas chibchas, el náhuatl y el suajili, entre otros.

Un ejemplo de lengua aglutinante la encontramos en el idioma vasco, en el cual podemos construir una gran cantidad de variaciones utilizando como base una sola palabra como es el caso del vocablo “etxe” (casa):

  • etxe: casa
  • etxea: la casa
  • etxeak: las casas
  • etxeko: de la casa (que pertenece a la casa)
  • etxera: hacia la casa
  • etxerako: que va a la casa
  • etxetik: desde la casa
  • etxeraino: hasta la casa

Otro ejemplo, esta vez un poco más complejo, es el de la lengua aimara, que usa la forma “iskuylankañapkama” para decir “mientras él/ella esté en la escuela”, y la cual es posible segmentar en los morfemas “iskuyla-n(a)-ka-ña-p(a)-kama”, siendo:

  • iskuyla: escuela.
  • n(a): en.
  • ka: convierte en verbo lo que le antecede “iskuylan”.
  • ña: convierte el contenido anterior en un estado: “estar en la escuela”.
  • p(a): para denotar posesivo, tercera persona: su (en el ejemplo, de él o ella).
  • kama: es un morfema que agrupa, que puede traducirse como “mientras”.áLenguas aglutinantes. Clasificación morfológica de las lenguas. Características y tipos

exte en vasco e iskuyla en aimara), rodeado de varios elementos, cada uno con un significado individual, que modifican la raíz de la palabra, y cuyo significado no cambia ya sea que se usen con estas palabras o de forma individual.

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